LOS CLÁSICOS SACAN PECHO. NO EXISTE LA BELLEZA SIN COLOR.

EL ARCO IRIS DE LOS CLÁSICOS

El cambio de ritmo y de prioridades al que nos ha obligado las circunstancias, han hecho ponderar a los clásicos, los verdaderos héroes del armario.

Tejanos, abrigos masculinos, faldas midi y vestidos rectos hacen una demostración de poder.

Siluetas audaces, colores enérgicos y hombreras mayúsculas se transforman en estilismo de los pies a la cabeza.

CUANDO UN TRAJE DE CHAQUETA LO DICE TODO

Hay tonalidades que normalmente solemos evitar por una cuestión práctica: el color naranja, por ejemplo, no suele favorecer, además, no queda del todo bien en las fotografías.

Es mejor apostar por el rojo, el azul, el amarillo o el rosa, tonos igualmente alegres y refrescantes, pero mucho más favorecedores.

La vida es un gran lienzo, ponle todo el color que puedas.

CHAQUETA AZUL

Aun así, hay quien tiene muy claro qué colores le sientan mejor y los elige siempre que puede.

Porque es en la elección del color donde puede estar el mayor secreto: un mensaje oculto en el que se está haciendo referencia directa a un estado de ánimo.

La psicología de la moda asegura que, cuando cada mañana elegimos las prendas con las que vamos a afrontar el día, estamos seleccionando también diseños que muestran como nos sentimos. Algo en lo que el color tiene mucho que decir. Optamos por colores rojos cuando queremos mostrar seguridad y ciertas dosis de sensualidad, o negros cuando impera la seriedad. El rosa indicaría que estamos alegres, felices y enamoradas. Sí, la psicología del color asegura que cada tono se relaciona directamente con los sentimientos.

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